
|
Se denomina "Casa de la
Libertad" al antiguo edificio universitario de los jesuitas, porque en él se
graduaron como doctores de Charcas los principales protagonistas de las
revoluciones de 1809: el 25 de Mayo en Chuquisaca, el 16 de Julio en La Paz,
el 10 de Agosto en Quito, así como la del 25 de Mayo de 1810 en Buenos
Aires, y porque en su recinto se proclamó la independencia del Alto Perú o
Charcas el 6 de Agosto de 1825. |
|
Desde que dejó de ser la sede del Poder Legislativo, este edificio tricentenario ha pasado a ser un repositorio de reliquias históricas, de efigies de personajes que forjaron nuestra historia, de colecciones de documentos inéditos, de colecciones de periódicos, de folletos y de cientos de mapas y planos, algunos con tres siglos de antigüedad.
Posee también una rica biblioteca especializada en historia y geografía. La mayor parte de estos bienes pertenece a la Sociedad Geográfica y de Historia "Sucre", fundada en 1886, que durante varios decenios los fue adquiriendo y coleccionando. A esta prestigiosa y benemérita sociedad le fue encomendada, por Decreto Supremo de 1939, la custodia y conservación de la Casa de la Libertad hasta 1974, año en que por Decreto Supremo de 25 de noviembre se encomienda al Banco Central de Bolivia la reparación y cuidado de la Casa y el sostenimiento del personal que la atiende. En 1983 por Decreto Supremo de 3 de agosto, elevado a rango de ley el 5 de febrero de 1986, se encomendó al Banco Central de Bolivia la tuición y administración general de la citada Casa.
El edificio en sí, con su centenario Salón de la Independencia, antes capilla jesuítica, es sin duda el mayor monumento cívico-religioso de la Nación. Constituye una joya arquitectónica virreinal y a la vez la más importante reliquia histórica, porque en su recinto se forjó la independencia nacional, nació y se bautizó la República Boliviana.