ARQUITECTURA COLONIAL EN LA VILLA DE LA PLATA
La primera época de construcción de la Villa de La Plata se desarrolló entre su fundación 1538-40 y 1550, cuando el asentamiento se fortaleció y solidificó con el descubrimiento del Cerro Rico de Potosí. Los primeros años están marcados por las guerras y peleas internas entre pizarristas y las tropas leales a la Corona.
Las diferentes ordenes religiosas que llegaron a la Villa de La Plata (franciscanos, dominicos, agustinos y jesuitas) paulatinamente fueron construyendo templos y conventos para realizar la labor catequista que los trajo a América. Inicialmente estos edificios fueron construidos empíricamente ya que en las primeras décadas no se contaba con ingenieros.
En esta etapa inicial se construyeron las Iglesias de San Lázaro, San Sebastián, San Francisco y Santo Domingo, alrededor de las cuales se fue estructurando el crecimiento de los barrios de la ciudad. Constituyen maravillas incomparables, las iglesias renacentistas, barrocas, mudéjares y neoclásicas de Sucre
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La primera iglesia en la Villa de La Plata fue la de San Lázaro, su historia constructiva se inicia entre los años 1544 y 1790, con el propósito principal de servir de parroquia de catequización a los indios Yamparas, Poconas, Moyos, y Charcas, sirvió también de parroquia a los vecinos españoles, hasta que se realice la construcción de la Iglesia Catedral que se estaba construyendo en la plaza
Allí tuvo lugar un episodio en la vida de la ciudad recién fundada, se realizó la junta en la que Diego Centeno y algunos vecinos juraron lealtad al Rey y decidieron organizar huestes contra Gonzalo Pizarro.
El presbiterio actual corresponde a la antigua capilla del siglo XVI, posteriormente se añadieron la nave única, las pequeñas capillas laterales y la capilla del Santo Sepulcro, el atrio y la capilla externa así como el frontón y la espadaña sencilla con campanas de sonoro timbre, trazan un conjunto de sobria belleza, realzado por la hermosa arquería sobre un muro de piedra. Esta iglesia que hizo las veces de Catedral, cuenta con una sola nave sin bóveda, su altar mayo tallado en madera de cedro probablemente dorado a la hoja, ha sido atribuido al artista Andrés Hernández. En 1859 fue retocado con estuco y pintado de blanco